El bautismo, la sangre de Cristo y el espiritu santo, estos tres son uno.
Antes de comenzar con la explicación sobre el bautismo, quiero compartirles cómo recibí el Espíritu Santo, ya que es importante para comprender que no todos los procesos son iguales; y por esta razón no debemos juzgarnos ni satanizarnos los unos a los otros. Yo fui bautizada en la Iglesia Católica a los 13 años. Mi mamá era una fiel católica, (y digo era, porque ahorita ya no lo es tanto, ya que no va más a la iglesia, aunque todavía conserva esas creencias con respecto a la virgen María y algunos santos). Sin embargo, mi mamá era pecadora; a pesar de que oraba y tenía su fe en Cristo, su fe era vaga, pecaba como todo creyente católico del pueblo común (porque solo los integrantes jerarquicos católicos tienen algo de conocimiento; pero esta no es compartida al pueblo), y yo también pecaba y así me bautizaron, no tenía una fe genuina en Jesucristo, pues sabía algo de Jesús solo por las películas que veía en Semana Santa, la cual me gustaban mucho. El bautismo jamás me limpió de mi...






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