¿Es el cristianismo geopolítica? ¿De qué lado está Dios? Mi reflexión sobre la fe, Israel y la polarización actual.

 



Hola, queridos hermanos. Hoy vengo a tocar un tema que confieso me pone muy triste: es acerca de Israel y Cristo, y cómo actualmente la política y la geopolítica influyen mucho en la manera en que algunos ven este asunto.


Me he dado cuenta de que una gran cantidad de evangélicos tienen el pensamiento de que el Israel actual es el pueblo de Dios. Yo no pienso eso; creo que el pueblo de Dios dejó de serlo cuando terminó el Antiguo Pacto, y eso ocurrió en el momento de la destrucción del segundo templo en el año 70 d.C. Una vez establecido el Nuevo Pacto en esa misma época (cuando la Nueva Jerusalén se expandió para todos los creyentes y no solo para el remanente israelita que quedó tras la destrucción de Jerusalén), Dios decidió que ya no existiera más el pueblo de Israel como tal y permitió que esa tierra se transformara en Palestina. El remanente del pueblo de Israel se dispersó por todo el mundo, se ligó con otras etnias y ya no existe una raza pura que se pueda llamar Israel étnico.


Algunos evangélicos te satanizan si dices que Palestina o Irán son países como cualquier otro, con sus bondades y sus defectos, donde hay gente buena y donde muchos se han vuelto a Cristo. Me molesta profundamente cuando meten a Cristo solo para justificar el odio, porque cualquier acto de rechazo a una etnia o nación es un paso hacia el odio. Me molesta esa falsa piedad cuando hablan de Cristo pero, al mismo tiempo, desean la destrucción de un país, habiéndosenos inculcado por siglos que existen países 'buenos' y países 'malos'.


Estoy cansada de escuchar esto y de ver cómo hay países y personas que satanizan a otros solo por pensar diferente. Viendo a mis youtubers favoritos de viajes, muestran a Irán como un país normal y corriente que trata de salir adelante, con grandes universidades, una naturaleza hermosa, clínicas y hospitales de calidad y ciudades cosmopolitas. Entonces, me pregunto: ¿por qué los noticieros y los gobiernos de otros países muestran cosas que no son ciertas, solo para promover una guerra innecesaria?


Así ha sido con mi país, Venezuela: lo han satanizado diciendo que es una nación en decadencia total, cuando no es así. Si bien hemos atravesado situaciones difíciles, todavía tenemos mucho para dar; aquí hay gente buena al igual que mala (y no puedo negar que parte de esa gente mala que ha salido del país está causando graves problemas de inseguridad en otras partes), pero no todos los venezolanos somos así. Estoy cansada de que juzguen a mi país por la política.


No me gusta que se hayan llevado a un presidente a la fuerza, el cual fue elegido por más de la mitad de los venezolanos. El presidente no era perfecto, pero tampoco es un demonio como en el mundo quieren hacer ver a través de los medios de comunicación y de gobiernos extranjeros. Es lo mismo que han hecho con presidentes de otros países a los que han satanizado y asesinado: como en Irán, donde recientemente mataron a su ayatolá, o como a Gadafi, a quien satanizaron y mataron solo por querer unir a los países árabes bajo una misma moneda para ser independientes de los Estados Unidos.


Sé que pensar de esta manera me puede acarrear una lluvia de críticas y hasta rechazo, pero he investigado mucho y he llegado a esta conclusión. Y no estoy diciendo que estas personas fueran buenas, porque sin Cristo nadie es bueno, y sé que Dios permitió que sucediera de esta forma, pero ¿por qué algunos se atribuyen la potestad de causar ese tipo de daños solo por decidir quiénes son los buenos y quiénes los malos?


Siguiendo con mi país, entiendo que haya personas que no estén de acuerdo con el gobierno, y eso está bien, pues es algo normal en cualquier democracia; pero también hay personas que sí lo apoyan y su opinión vale exactamente lo mismo. Para eso son las elecciones democráticas: para elegir al presidente que mejor convenga según el criterio del país. Por un solo voto de diferencia se puede ganar o perder, y esto se debe aceptar para evitar guerras civiles. Sin embargo, esto no lo aceptaron ciertos gobiernos y entraron a mi país llevándose a un presidente; también dejándose llevar por las denuncias de venezolanos, que es valido que venezolanos tengan su propia opinión, que expresen su incomodidad hacia su propio país debido a ciertas circunstancias, pero que no todos piensan de la misma manera.


Realmente no me gusta meterme en política cuando hablo de Jesús, pero cuando veo en las redes cómo satanizan a otro país por tener un sistema de gobierno elegido por su propio pueblo, me molesta, y mucho más cuando meten a Cristo en esto. Todo esto me hace reflexionar profundamente sobre el verdadero cristianismo, porque yo trato de enfocarme en Cristo y en lo que Él hizo por ellos y por mí, sin mezclarlo con la política. Pero luego salen con este tipo de posturas de que hay que aborrecer o sentir repulsión hacia otro país solo porque piensa diferente, y que si no lo haces, eres de lo peor; y la verdad, eso me desagrada.


Yo no pienso que el Israel actual sea el pueblo elegido de Dios (por razones que les explicaré en el post siguiente), y por lo mismo no estoy de acuerdo con el sionismo, ni mucho menos con que estén desplazando a un pueblo de su propio territorio —cuando antes podían convivir todos juntos— solo por ideas de algunos políticos. Pero eso no significa que yo odie a Israel; si Dios está permitiendo ciertas cosas, ¿quién soy yo para estar en contra? No puedo odiar a esa población, pero tampoco quiero que otros pretendan obligarme a odiar a Palestina o a Irán. No los odio; de hecho, son países que me gustaría visitar, al igual que Israel. No tengo aversión por ninguno de ellos, ni siquiera por Estados Unidos, a pesar de que invadió a mi país y mataron a 150 jóvenes de nuestra nación; no le deseo el mal a ese país, seguirá siendo un lugar que me gustaría conocer.


Es muy triste ver cómo están dirigiendo el cristianismo en la apologética actual, cuando solo Cristo debería estar en los altares y no la bandera de Israel. No me gusta que metan la geopolítica en las cosas de Dios, porque esa es la raíz de la división entre hermanos. Pienso que esa mezcla y el liberalismo teológico son los causantes de las grandes divisiones actuales, y eso me tiene entre la espada y la pared: si miro hacia un lado, veo una idolatría desmedida hacia Israel, y si miro hacia el otro, veo un liberalismo extremo.


Ahí es cuando me cuestiono qué es el verdadero cristianismo. ¿Acaso el cristianismo se convirtió en geopolítica? ¿Acaso hay que catalogarse como cristianos de derecha o de izquierda? Si fuera así, yo también tendría que tomar una posición; y por no estar de acuerdo con cómo algunos países ven a otros, ni con cómo quieren influir en sus políticas e invadirlos para beneficio propio, ni con cómo imponen sus pensamientos al mundo clasificando a los países en 'buenos' y 'malos', entonces yo terminaría siendo catalogada como de izquierda y llegaría al límite de pensar que solo los cristianos de izquierda son salvos. Pero no quiero llegar a ese extremo, porque creo firmemente que de ambos lados hay verdaderos cristianos. Solo que, a veces, tanta radicalización me empuja a pensar y a tomar decisiones que no deseo. Porque para mí ni la izquierda ni la derecha son perfectas, ni tampoco son malos ni buenos en sí; yo soy de los que piensa que los dos son necesarios, un equilibrio es lo ideal; pues total, si todos necesitamos a Cristo y lo más importante es buscar a Jesús.


Viendo lo dicho anteriormente, si a mi me tocara el caso de votar por un presidente cristiano o de izquierda, mil veces elijo a uno ceistiano, pero las cosas se complican si este tiene esas ideas raras de que un pais por ser "malo" se merece invasiones y todo tipo de cosas, entonces allí cambian las cosas. Por este caso, las dudas y la confusion etran en mi cabecita. ¿Qué es ser cristiano verdaderamnete?


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