Analizando algunas de las frases más polémicas de Jesús...

 



Jesús ha sido mi gran inspiración y he seguido sus palabras desde siempre. He aquí algunas frases que han formado parte de mi vida y muchos hemos mal interpretado:

  • Un día estando algunas personas reunidas, les preguntaron a Jesús: ¿dónde está el reino de los cielos? Jesús le respondió; el reino de los cielos es aquí y ahora.

La mayoría de nosotros creemos que el reino de los cielos es algo que está fuera de nosotros y que tenemos que alcanzar, la cual solo llegaremos a él en la hora de nuestra muerte. Cuando en realidad en cualquier momento; en la vida o en la muerte, podemos llegar a él. El reino de los cielos es tener al hijo y tener al padre. Si crees en la redención que nos dio Jesús en la crucifixión, ya estás experimentando el reino de los cielos en la tierra; donde obvio, también experimentaras en los cielos, ¡porque esa es la meta! vivir la vida eterna junto a nuestro señor Jesucristo...

  • Llega un inválido hacia Jesús, él lo ve y le dice: te perdono tus pecados. Una persona de los que observaban le pregunta, ¿como puedes tu perdonar los pecados?, solo Dios puede hacerlo. Jesús le responde: que es más fácil decir, te perdono tus pecados o levántate y vete. Jesús miró al minusválido y le dijo mirándolo a los ojos, levántate y vete, luego el hombre se levantó y todos quedaron sorprendidos.

Todos nuestros pecados ya han sido perdonados. Jesús murió en la cruz para el perdón de nuestros pecados. Si crees que el padre envió a su único hijo a morir en la cruz por nuestros pecados, entonces ya eres salvo...

  • Cualquiera que haya dejado su hogar, a su madre, padre, esposa, hijos, tierra, sobrinos, por el reino de Dios será recompensado 100 veces más. En la tierra heredará el reino de Dios. Aquel que quiera salvar su vida la perderá, si un hombre pierde su vida por mi y por el evangelio que les traigo la salvará, porque los primeros serán los últimos y estos los primeros. Así que no almacenes tesoros en la tierra, donde se oxidan se comen las polillas y los ladrones entran para robarlos, almacenar tesoro en el cielo, porque donde esté nuestro tesoro estará también vuestro corazón.

Unas de las cosas que nos impiden heredar el reino de Dios en la tierra; es el apego. El apego hacia personas y cosas; apego hacia las riquezas, el apego al mundo. Esto es el pecado... En el reinos de los cielos no cabe el apego. O se desea el mundo o se desea regresar a casa... 

  • No preocupéis en exceso por los medios de vida, por lo que coméis y bebéis, ni por nuestros cuerpos ni cómo se deben vestir, la vida es algo más que vestirse, pensáis en las aves de los aires, ellos no siembran ni cosechan , pero nuestro padre celestial los alimenta, no los alimentarán a vosotros con más razón?, no valéis más nosotros que ella?, pensar en los lirios del campo, ellos no ilan, ellos no tejen, pero ni siquiera salomón con toda su gloria, andaba tan bien vestido como uno de ellos y si Dios a vestido a la hierba del campo, que hoy está aquí y mañana se echa al fuego, no os vestirán con más razón a nosotros, que tenéis tan poca fe, así que no preguntéis, que vamos a comer?, qué vamos a beber?, como vamos a vestirnos?, primero tenéis que buscar el reino de Dios y todo lo demás se les dará por añadidura. Así que no se inquietéis por el mañana, el mañana se inquietará por si mismo, que los problemas de cada día, sean suficiente para dicho día.

Cuando nos hacemos consciente de la prosperidad y la abundancia que es Dios, esta también se manifiesta en nuestras vidas. Cuando comenzamos a creer en nuestro señor Jesucristo y en lo que hizo en la cruz, su espíritu se instaura en nosotros y comenzamos a vivir un mundo de abundancia; porque Dios es abundancia, es su naturaleza... En los evangelios se han reflejado decenas de milagros hechos por Jesús con respecto a la abundancia. Por ejemplo: cuando transformó el agua en vino, cuando multiplicó el pan para alimentar a cinco mil personas, o cuando mando a uno de sus discípulos a buscar una moneda en la boca de un pez para pagar los impuestos...

  • Un señor millonario le pregunta a Jesús: ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna? Jesús responde, ve y vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo, luego ven y sígueme. El señor le dice, ¡que lo venda todo, todo aquello por lo que ha trabajado mi padre! Jesús le dice, si todo, no puedes servir a dos amos. A Dios y al dinero. El señor se fue, muy desilusionado, luego Jesús dijo, es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja, a que un rico entre en los reinos de los cielos.

Esta frase de Jesús me tuvo por mucho tiempo confundida, porque en verdad llegué a pensar que los ricos no entrarían al reino de los cielos y que en cambio los pobres si lo lograrían; todo esto en la segunda venida de Jesús en un futuro lejano. Pues esto no es totalmente cierto... Esta frase no ha sido comprendida por muchos, creo que la falta de comprensión de esta frase es la que tiene en caos y en división a este mundo. Tanto los ricos como los pobres pueden heredar el reino de Dios, solo que para entrar al reino de lo cielos no se debe tener apego a las cosas del mundo, sino, que nuestro único apego debe ser nuestro Señor Jesucristo... Pero si, es más difícil que el rico entre al reino de los cielos, ya que es mayor su amor por las riquezas que el propio reino...

  • Varios curas cenan con Jesús y uno de ellos le dice a Jesús: las leyes es una guía para poder vivir, sirven para saber juzgar el bien y el mal, Jesús le dice: no deberían de juzgar, Otro  cura le dice a Jesús: debemos separarnos de los pecadores y ser puros y justos, Jesús le responde; pero quién debería ser justo ante los ojos de Dios. Luego Jesús les pregunta, cuál es la base de la ley?, el cura responde, se deben cumplir las leyes hechas por moisés. Una de ellas es que hay que Amar a Dios por sobre todas las cosas. Jesús dice, no estás lejos del reino de Dios, pero hay un mandamiento que no es menos grande, amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Todos somos pecadores, todos estamos dominados por satanás, todos nos aferramos al mundo; así que lo que vemos en los demás está en nosotros. No hay diferencia entre una persona asesina, una que diga malas palabras o aquella que diga pequeñas mentiritas. Todos somos lo mismo; muerte y pecado... Por lo mismo, necesitamos a Jesús y creer en su misericordia. Cuando aceptamos su amor y su perdón, es imposible no dar ese amor y perdón a los demás; además, cuando amamos a Dios, ya sus mandamientos no nos son gravosos...

  • Jesús les habla a sus discípulos, no estén ansiosos por lo que diréis o por como hablareis, no habléis vosotros, sino el espíritu de vuestro padre.

Estando cristo en nosotros, las palabras indicadas salen sola...

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