¿Podemos ser todos llamado hijo de Dios...? Nacer de nuevo...

 


Todos somos creados por Dios, pero no todos podemos ser llamados hijos de Dios. La verdad es que siendo pecadores y no nacidos de nuevo, no podemos ser llamados hijos de Dios, ya que el pecado nos separa de Dios. Para ser llamados hijos de Dios tenemos que creer en Jesucristo y en su crucifixión, es decir, debemos de creer que Jesús es el Señor, el unigénito hijo de Dios que al morir en la cruz enterró nuestro pecado junto con él y al resucitar, a través de su espíritu, nos da vida nueva junto con él.

“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”, Gálatas 3:26.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:12

En algún momento llegué a pensar que todo lo que acontecía en mi vida, sea bueno o malo, eran cosas correspondientes a la luz. Pues, esto está muy lejos de la realidad, ya que lo que se vive en la oscuridad de la oscuridad es y esto pertenece solo al demonio, y lo que se vive en la luz de la luz es y esto pertenece solo a Dios y a Jesucristo; por lo tanto el que ama las cosas del mundo hijo del mundo es, el que busca las cosas de Dios hijo de Dios es. En Dios no existe penumbras...

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” Juan 1:12-13

 "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él". 1 Juan 3:1

El mismo Jesús dice que para ser llamados hijos de Dios tenemos que haber nacido de nuevo a través de su espíritu, versículos como este lo explican muy bien...

“Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” Juan 3:1-4

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Juan 3:5-8

Es muy difícil viviendo en la oscuridad, es decir, ser dominados por el mundo carnal, poder percibir el reino de Dios; sino estamos alineados a los pensamiento de Dios no podemos ser llamados hijo de Dios. Solo a través del espíritu santo podemos alinear nuestros pensamientos junto con los de él...

¿Cómo podemos nacer de nuevo?

Podemos nacer de nuevo por medio del espíritu santo: 

Jesús nos dice que para nacer de nuevo es necesario la intervención del Espíritu Santo. El hombre en su estado natural es incapaz de hacer algo bueno y acercarse a Dios, espiritualmente esta muerto, por lo que todas sus acciones son en contra de la voluntad de Dios, y de allí que sea necesario que el poder de Dios actúa a través del Espíritu Santo para que cuando una persona se arrepiente de sus pecados y abre su corazón a Cristo, este actúa sobre él haciéndolo nacer a una nueva vida...

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu… Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”, Romanos 8:1, 5-8. 

¿En donde podemos conseguir esta verdad?

Dios nos ofrece la oportunidad de ser sus hijos. ¡Está en la Biblia...!

La palabra de Dios nos presenta a Jesucristo como Señor y Salvador, y todo aquel que cree en él tiene el perdón de pecados y nace a una nueva vida, y ¿donde está la palabra de Dios? Pues, está en la biblia...

La oración:

También es importante orar, ya que este es nuestro único poder para acceder a Dios. En el momento de la oración nos olvidamos de nosotros mismos y reconocemos el gran poder que es Dios. De esta manera, dándose cuenta él de nuestra humillación, comienza actuar en nuestras vidas... 

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